Club de Encuentro

Manuel Broseta

7 mayo, 2012

El filósofo Javier Gomá dio una lección de ejemplaridad en el Club de Encuentro

 

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pdf_3El filósofo y Director de la Fundación Juan March, Javier Gomá Lanzón, estuvo el lunes 7 de mayo en el Club de Encuentro para impartir la conferencia “Súbditos por fuera, libertarios por dentro”. El conferenciante fue presentado por David Blanquer, Catedrático de Derecho Administrativo en la Universidad Jaume I.

Este hizo un recorrido sobre las multidisciplinar trayectoria de este profesional, que además de Doctor en Filosofía es licenciado en Filología Clásica y Derecho. Pertenece al cuerpo de Letrados del Consejo de Estado y fue Premio Nacional de Ensayo en 2004.El presentador destacó el tema central que ha acompañado al filósofo durante toda su vida, y que no es otro que la ejemplaridad, habló también de su método filosófico que se centra “en la búsqueda de la verdad, no desde la lucidez sino desde la ingenuidad o la candidez” y dijo de su estilo que “cultiva la filosofía como una acción literaria”.

Javier Gomá comenzó su intervención agradeciendo la invitación al Club de Encuentro y habló de sus motivaciones . “Yo concibo mi entrega a la labor filosófica como una vocación literaria” explicó al mismo tiempo que matizó por qué había decidió estudiar su segunda carrera: “Una decisión moral de integración en la comunidad productiva es lo que me llevó a hacer derecho” afirmó.

Antes de meterse en materia, Gomá se adentró en el concepto de cosmos y de Paideia, “lo que los griegos llamaron al concepto de cultura. Es lo que una generación quiere imprimir en la generación siguiente”.  A continuación, el filósofo hizo un salto temporal hasta el Renacimiento donde según sus propias palabras “se gesta la idea de vida privada”.  El Director de la Fundación March explicó a los asistentes que los ciudadanos se estructuran desde esa época en el binomio “dentro-fuera”. Ese mundo exterior, “el fuera, se confía enteramente a las instituciones políticas y jurídicas y ahí la coacción normalmente está legitimada”.

En torno a 1520 se siembra el germen de lo que va ser la estructura de la realidad en la que todavía estamos. “Un dentro en el que el hombre es regio, dueño de su propia conciencia, y un fuera que se confía casi totalmente a las instituciones políticas y jurídicas”.  De aquí surge, de un lado el Estado, y de otro, la vida privada.

Es, según Javier Gomá, la modernidad el momento del descubrimiento de la individualidad pero también el momento del descubrimiento de los colectivismos más exagerados. Dentro del colectivismo  estaría la gestación de Estado Moderno. Se crea un territorio, se organiza un ejército para defenderlo y se crea una Hacienda para financiar el ejército y unos funcionarios para gestarlo. Con eso tenemos los elementos clásicos del Estado Moderno y al Estado se le concede el monopolio de la violencia legítima.

Respecto a la interioridad del mundo, el Renacimiento es también el descubrimiento del yo, y ejemplo de ellos son algunos de los ensayos de Montaigne, los retratos o la novela que surge a partir del XVI. El individuo comprende que tiene una dignidad y surge un conflicto del yo con la sociedad.

A partir de aquí, Gomá habló de el surgimiento de las masas ante las que el Estado reacciona radicalizando la tendencia normativa. Es según él, “la burocratización de la vida” que se ha convertido en una “selva de normas que regulan la vida”. La tesis del filósofo se sustenta en que es imposible asimilar tanta normas, por tanto los ciudadanos viven en muchos momentos “fuera de la norma”. “Por eso hablo de súbditos por fuera” concluyó.

Pero aunque eso es así, Gomá continuó diciendo que “nosotros nos hemos vengado”. “Nos resarcimos mediante una revolución en la vida privada, no atendemos ninguna norma. Somos libertarios por dentro. En la vida privada puedes hacer lo que quieras siempre que no perjudiques a tu semejante” explicó.  El estilo de vida que elegimos no puede ser tutelado por nadie, por ninguna institución jurídica o política.

Por último, el conferenciantes habló de la ejemplaridad, y se centró en que “todo ejemplo es un ejemplo público, todos somos ejemplo para todos y de ahí surge el imperativo de que el ejemplo debe ser benéfico para  en tu círculo social”.

Este hizo un recorrido sobre las multidisciplinar trayectoria de este profesional, que además de Doctor en Filosofía es licenciado en Filología Clásica y Derecho. Pertenece al cuerpo de Letrados del Consejo de Estado y fue Premio Nacional de Ensayo en 2004.El presentador destacó el tema central que ha acompañado al filósofo durante toda su vida, y que no es otro que la ejemplaridad, habló también de su método filosófico que se centra “en la búsqueda de la verdad, no desde la lucidez sino desde la ingenuidad o la candidez” y dijo de su estilo que “cultiva la filosofía como una acción literaria”.

Javier Gomá comenzó su intervención agradeciendo la invitación al Club de Encuentro y habló de sus motivaciones . “Yo concibo mi entrega a la labor filosófica como una vocación literaria” explicó al mismo tiempo que matizó por qué había decidió estudiar su segunda carrera: “Una decisión moral de integración en la comunidad productiva es lo que me llevó a hacer derecho” afirmó.

Antes de meterse en materia, Gomá se adentró en el concepto de cosmos y de Paideia, “lo que los griegos llamaron al concepto de cultura. Es lo que una generación quiere imprimir en la generación siguiente”.  A continuación, el filósofo hizo un salto temporal hasta el Renacimiento donde según sus propias palabras “se gesta la idea de vida privada”.  El Director de la Fundación March explicó a los asistentes que los ciudadanos se estructuran desde esa época en el binomio “dentro-fuera”. Ese mundo exterior, “el fuera, se confía enteramente a las instituciones políticas y jurídicas y ahí la coacción normalmente está legitimada”.

En torno a 1520 se siembra el germen de lo que va ser la estructura de la realidad en la que todavía estamos. “Un dentro en el que el hombre es regio, dueño de su propia conciencia, y un fuera que se confía casi totalmente a las instituciones políticas y jurídicas”.  De aquí surge, de un lado el Estado, y de otro, la vida privada.

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Es, según Javier Gomá, la modernidad el momento del descubrimiento de la individualidad pero también el momento del descubrimiento de los colectivismos más exagerados. Dentro del colectivismo  estaría la gestación de Estado Moderno. Se crea un territorio, se organiza un ejército para defenderlo y se crea una Hacienda para financiar el ejército y unos funcionarios para gestarlo. Con eso tenemos los elementos clásicos del Estado Moderno y al Estado se le concede el monopolio de la violencia legítima.

Respecto a la interioridad del mundo, el Renacimiento es también el descubrimiento del yo, y ejemplo de ellos son algunos de los ensayos de Montaigne, los retratos o la novela que surge a partir del XVI. El individuo comprende que tiene una dignidad y surge un conflicto del yo con la sociedad.

A partir de aquí, Gomá habló de el surgimiento de las masas ante las que el Estado reacciona radicalizando la tendencia normativa. Es según él, “la burocratización de la vida” que se ha convertido en una “selva de normas que regulan la vida”. La tesis del filósofo se sustenta en que es imposible asimilar tanta normas, por tanto los ciudadanos viven en muchos momentos “fuera de la norma”. “Por eso hablo de súbditos por fuera” concluyó.

Pero aunque eso es así, Gomá continuó diciendo que “nosotros nos hemos vengado”. “Nos resarcimos mediante una revolución en la vida privada, no atendemos ninguna norma. Somos libertarios por dentro. En la vida privada puedes hacer lo que quieras siempre que no perjudiques a tu semejante” explicó.  El estilo de vida que elegimos no puede ser tutelado por nadie, por ninguna institución jurídica o política.

Por último, el conferenciantes habló de la ejemplaridad, y se centró en que “todo ejemplo es un ejemplo público, todos somos ejemplo para todos y de ahí surge el imperativo de que el ejemplo debe ser benéfico para  en tu círculo social”.

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